jueves, 31 de marzo de 2016

La Cofradía del Silencio reconoce la labor de sus "hermanos más veteranos"

Si emotiva fue la procesión del Silencio de Baza, no menos emotivos fueron los momentos que se vivieron al finalizar su Estación de Penitencia, con el rezo del Padre Nuestro que dirigía su flamante Hermana Mayor, y el sencillo acto que se realizaba a continuación. 



Desde la nueva Junta de Gobierno se quería tener un reconocimiento a un grupo de personas que llevan muchos años dedicando buena parte de su tiempo y esfuerzos a la Cofradía, trabajando siempre en pro de la misma. 



Para ello, se les hizo entrega de una figura de un penitente, la cual fue entregada por los hijos de aquellos cuya labor se destacaba. César López de Hierro, Carmela Castellano, Manolo Polaino y Juan Contreras recibían su estatuilla entre la sorpresa, la emoción y el agradecimiento, en un momento inesperado pero siempre bueno para reconocer sus importantes trayectorias.

Después siguió la tradicional retirada de flores del trono, con su entrega a los penitentes, costaleros y cuantos fieles quisieron, muchas de las cuales tenían como destino el camposanto bastetano, donde reposan esas personas queridas que nos antecedieron a muchos de nosotros y que también tendrían la flor que adornaba a su Virgen en una nueva noche del Viernes Santo, una más como las muchas que ellos vivieron.

Ricardo Cañabate

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