viernes, 1 de julio de 2016

Se recupera la Corona de Dolores a la Virgen de las Angustias todos los viernes

El rector de la Iglesia de las Angustias de Guadix junto con su hermandad, han recuperado la denominada "Corona de Dolores a la Santísima Virgen de las Angustias" que desde muy antiguo se rezaba ante la Patrona de Guadix. 
Esta idea surge del Libro de la Coronación que escribió el Siervo de Dios D. Juan de Dios Ponce y Pozo con motivo de la Coronación Canónica de la Santísima Virgen en 1923 y en el se recoge como todos los Viernes del año se realizaba este piadoso ejercicio teniendo una gran afluencia de fieles y siendo muy apreciado por los accitanos.
En el mismo libro se presenta un pequeño devocionario a la Virgen de las Angustias de donde se ha extraído el ejercicio de la Corona de Dolores de los Viernes.
Corona de los Viernes[1] que muy de antiguo se reza a María Santísima de las Angustias
         +Por la señal de la Santa Cruz., etc.
Corrector. —Aquí nos ha congregado la Virgen Santísima nuestra Madre, no solo para compadecernos de sus Dolores, sino también para meditar lo que Jesucristo nos enseña con su ejemplo y doctrina, en su Vida, Pasión y Muerte; como también en su Evangelio; para sacar el fruto espiritual de que necesitamos, para bien de nuestras almas, y para Gloria de Dios. Amén.
Corrector. —Virgen piadosísima, Madre de Dios y amparo de nuestros siervos; nosotros los congregados para hacer memoria de vuestros Dolores, postrados en vuestra presencia, os suplicamos humildemente nos alcancéis de vuestro Santísimo Hijo un fervoroso espíritu para serviros en este ejercicio y que por este medio logremos todas las gracias y favores concedidos a los que se dedican a vuestro Santo servicio. Amén

Corrector. —Señor ábreme los labios.
Respuesta. —Y mi boca proclamara tu alabanza.
Corrector. —Señor óyenos.
Respuesta. —Señor escúchanos.
Gloria al Padre…
Primer Dolor
Corrector. —Me compadezco, Señora, de Vos, por el dolor que padeciste con el anuncio de Simeón, cuando os dijo, que la Pasión de vuestro Hijo Jesús sería un cuchillo que le traspasaría el alma. Alcanzadme del Señor que sienta en mi interior la Pasión de vuestro Hijo y vuestros dolores.
Un Padre Nuestro y siete Ave Marías...
Gloria al Padre... —Alabados sean los Santísimos Corazones de Jesús y de María.
Respuesta. —Amén.
Segundo dolor
Me compadezco, Señora, de Vos, por el dolor que padeciste huyendo a Egipto, pobre y necesitada en tan largo camino, perseguida de Herodes. Alcanzadme que sea yo libre de las persecuciones de mis enemigos; obligándoos por este dolor.
Un Padre Nuestro y siete Ave Marías...
Gloria al Padre... —Alabados sean los Santísimos Corazones de Jesús y de María.
Tercer dolor.
Me compadezco, Señora de Vos, por el dolor que padeciste por la pérdida de vuestro Hijo en Jerusalén, por tres días. Alcanzadme lágrimas de contrición para llorar mis pecados, por las veces que he perdido a mi Dios y que le halle para siempre; obligándoos por este dolor.
Un Padre Nuestro y siete Ave Marías...
Gloria al Padre... —Alabados sean los Santísimos Corazones de Jesús y de María.
Cuarto dolor
Me compadezco, Señora, de Vos, por el dolor que padeciste al ver a vuestro Hijo con la Cruz sobre sus hombros, caminando al Calvario con escarnio, baldones y caídas. Alcanzadme que lleve con paciencia la cruz de la mortificación y trabajos; obligándoos por este dolor.
Un Padre Nuestro y siete Ave Marías...
Gloria al Padre... —Alabados sean los Santísimos Corazones de Jesús y de María.
Quinto dolor
Me compadezco, Señora, de Vos, por el dolor que padeciste al ver morir a vuestro Hijo clavado en la Cruz entre dos ladrones. Alcanzadme que viva yo crucificado con mis pasiones y apetitos; obligándoos por este dolor.
Un Padre Nuestro y siete Ave Marías...
Gloria al Padre... —Alabados sean los Santísimos Corazones de Jesús y de María.
Sexto dolor
Me compadezco, Señora, de Vos, por el dolor que padeciste al recibir en vuestros brazos el Santísimo cadáver de vuestro Hijo, desangrado con tan  tas llagas y heridas... Alcanzadme del Señor, que mi corazón viva herido de amor divino y muerto a todo lo profano; obligándoos por este dolor.
Un Padre Nuestro y siete Ave Marías...
Gloria al Padre... —Alabados sean los Santísimos Corazones de Jesús y de María.
Séptimo dolor
Me compadezco, Señora, de Vos, por el dolor que padeciste en vuestra soledad, sepultado ya, vuestro Hijo, Alcanzadme del Señor, que yo quede sepultado a todo lo terreno y viva solo para Vos; obligándoos por este dolor.
 Un Padre Nuestro y siete Ave Marías...
Gloria al Padre... —Alabados sean los Santísimos Corazones de Jesús y de María.
Corrector. —En memoria y reverencia de las lágrimas que derramó la Virgen María en la Vida, Pasión y Muerte de su Hijo y Redentor nuestro, recemos tres Avemarías, rogando por las necesidades de la Santa Iglesia.
Tres Aves Marías
Gloria al Padre... —Alabados sean los Santísimos Corazones de Jesús y de María.
OFRECIMIENTO
Madre y Señora nuestra, Dolorosa y sin consuelo; nosotros, aunque indignos siervos vuestros, os ofrecemos esta corona, en reverencia de vuestros siete principales Dolores; suplicándoos nos alcances de vuestro Hijo, fervor en la oración, paciencia en los trabajos, humildad en las afrentas, fortaleza en las aflicciones, perseverancia en las buenas obras, y que siendo verdaderos hijos vuestros, logremos buena muerte. Amén.
LETANÍA

Señor, ten misericordia de nosotros. (Se repite)
Jesucristo, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Jesucristo, Óyenos
Jesucristo, escúchanos.
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten piedad de nosotros.
Santa María. Ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios.
Santa Virgen de las Vírgenes.
Madre crucificada,
Madre dolorosa.
Madre llorosa.
Madre afligida.
Madre desamparada.
Madre desolada.
Madre privada de su Hijo.
Madre cuyo corazón fue traspasado.
Madre consumida de trabajos.
Madre llena de angustias.
Madre cuyo corazón fue como clavado en la Cruz.
Madre tristísima.
Fuente de lágrimas.
Cúmulo de sufrimientos.
Espejo de paciencia.
Rosa de constancia.
Aurora de confianza.
Refugio de los desamparados.
Escudo de los oprimidos.
Triunfadora de los incrédulos.
Consuelo de los miserables.
Medicina de los enfermos.
Fortaleza de los débiles.
Puerto de los náufragos.
Calma de las tempestades.
Recurso de los tristes.
Temor de los insidiosos.
Tesoro de los fíeles.
Ojo dé los profetas.
 Báculo y apoyo de los Apóstoles.
Corona de los Mártires.
Joya preciosa de las Vírgenes.
Consuelo de las Viudas.
Alegría de los Santos.


Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, óyenos Señor.

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros.


V/. Ruega por nosotros Virgen dolorosísima.

R/. Para que nos hagamos dignos de las promesas de Cristo.


Corrector. —Recemos un Padre Nuestro y un Ave María, rogando a Dios por el Sumo Pontífice, los Cardenales y demás Prelados de la Iglesia; por la paz y concordia; exaltación de Nuestra Fe Católica, destrucción de las herejías y conversión de los infieles. Por las ánimas del Purgatorio y por las que están en pecado mortal. Para que el Señor aumente y conserve en nuestros corazones la verdadera devoción a los Dolores de su Santísima Madre.


Corrector y Todos. —Salve.


Corrector. —Ruega por nosotros, Virgen de las Angustias.

Respuesta. —Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.


ORACION

Corrector. —Oremos.  ¡Oh Dios, en cuya Pasión, según la profecía del venerable Simeón, fue traspasada el alma tiernísima de la gloriosa Virgen María, vuestra Madre, con una espada de dolor! concédenos benigno, que ya que celebramos con veneración la memoria de su compasión y sus dolores, nos aprovechemos de ella, y por los méritos e intercesión de todos los santos que fielmente han permanecido junto a la Cruz, consigamos los dichosos frutos de vuestra Pasión. Vos que vivís y reináis por todos los siglos. Amén.

Respuesta. —Amén.

Corrector. —Adoremos y despidámonos de nuestra Dolorosísima Madre.

Corrector. —Te adoramos, Virgen Dulcísima, por la amargura que padeciste en la Pasión de tu Hijo Jesús.

Respuesta. —Socorre Señora a tus Siervos.

Corrector. —Te adoramos Virgen amabilísima, por el cuchillo de dolor que atravesó tu alma en la muerte de tu Hijo Jesús.

Respuesta. —Socorre Señora a tus Siervos.

Corrector. —Te adoramos Virgen Piadosísima, por la Soledad que padeciste en el entierro de tu Hijo Jesús.

Respuesta. —Socorre Señora a tus Siervos.


ORACIÓN

Corrector. —Oremos.  Vuelve tu mirada, Señor, por la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, sobre esta familia de tus siervos, por la cual Nuestro Señor Jesucristo no dudó en entregarse en manos de criminales y sufrir el tormento de la cruz.  Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Respuesta. —Amén.


Señora por tus Dolores y Angustias de corazón, míranos con compasión a todos los pecadores.

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