domingo, 3 de enero de 2016

Historia de la Hermandad de Ánimas y la Fiesta de la Pascua en Puebla de don Fadrique



La Fiesta de los Inocentes o la Fiesta de la Pascua se celebra en la Puebla de Don Fadrique con mucha intensidad y gran participación de prácticamente todo el pueblo. 

La Hermandad de Ánimas es la encargada de organizar estas jornadas como lo lleva haciendo desde lace cientos de años. 


Artículo de Demetrio E. Brisset Martín sobre la 
Hermandad de Ánimas:

"Los antiguos libros han desaparecido, por lo que no se pueden comprobar las fechas que dan algunos estudiosos locales. Pero el dato más antiguo que he encontrado consta en el archivo municipal, en su informe para el catastro de Ensenada. Así sabemos que en 1752 la Hermandad de las Ánimas Benditas poseía 23 casas en el pueblo, lo que indica considerable riqueza. En el archivo parroquias se conserva un libro de la Hermandad de las Ánimas iniciado en 1795 y que la relaciona con la parroquia de las Santas Mártires del Monte bajo la advocación de Nuestra Señora de la Concepción. La junta general se celebraba cada 8 de diciembre en la ermita del Monte, y estaba regida por un hermano mayor, 4 cuadrilleros (que pasarían luego a denominarse diputados), fiscal, tesorero, arquero (el arca tenía tres llaves) y secretario. Cada nuevo hermano debía aportar un blandón de 2 libras de cera para ser encendido en entierros, procesiones y otras funciones. 

De 1812 es la disposición de que «cuando se recogieron las limosnas de reses, se escogiera una y se destinase a la comida del día de Inocentes, y de la limosna de granos, media fanega para el pan». Respecto a las cuentas, se ve que cualquier donativo es aceptado, ya que se inscriben la mismo borregas, lechonas, pavos y gallinas que garbanzos, lana y guitarras. Respecto a los gastos, el ato 1819 fueron destinados a: sermón del 8 de diciembre, día de los Difuntos, aniversarios de los hermanos muertos cada lunes del ato, 81 misas rezadas por el cura y 436 misas rezadas en el convento de franciscanos de la Puebla. Respecto a la actual hermandad de ánimas de la Puebla, sus estatutos no están escritas, por lo que se conocen de memoria.

El 25 de diciembre, el tambor y el munidor (miembro más antiguo de la hermandad) salen en busca de los calcaborras o guardianes del orden público, con sombrero de flores y látigo, dos con casaca colorada (los de más prestigio) y otros dos de verde, a los que se ha unido otro que representa al de la Sierra. Una vez reunidos, van a por los Inocentes: los 2 ministros (de levita y sombrero negro con flores), el primer alcalde (a quien le hacen la cortesía quitándose el sombrero» y el teniente de alcalde (levita y bicornio negro). En la misa de 12, las autoridades de Inocentes se sientan en primera fila mientras que los calcaborras escoltan al cura, formando una especie de guardia militar. 

Se cantan villancicos y «aguilandos».Luego van en cortejo a la plaza y se echa el pregón de Inocentes, criticando los sucesos anuales. Esa tarde y al día siguiente van de cuestación por las calles. 

El 27, junto a la ermita de San Antón tienen el baile de ánimas o de puja, subastando el derecho a bailar. Luego se producía la «entrada» del calcaborra que había ido a pedir por la sierra, con un ritual de alejamiento y regresa y un pulso simbólico sobre quién obtuvo mayor limosna, ganando siempre los locales. Luego se entregaba todo en la casa de ánimas o de la hermandad. 

El día 28 continúa la colecta y las subastas del baile del santo, concluyendo por la tarde con la «entrada en la plaza de arriba», tiznándose, obligando a los calcaborras a comer berzas o pimientos picantes y beber vino en orinal, mientras ellos se defienden con sus correas. Esa noche, formando un cuadro los calcaborras, todo el mundo tiene que pasar por delante y recibir su ración de correazos, desde los músicos hasta las autoridades, siendo ellos mismos los últimos en ser golpeados por sus semejantes. 

El día 12 de año tiene lugar la junta general de la hermandad, para hacer las cuentas, pagar los gastos y a los músicas y guardar el dinero sobrante para obras sociales, misas de 12 de los domingos y funerales. Cada dos años se eligen nuevos hermano mayor, secretario y tesorero.

Finalmente, una mención a las coplas de ánimas. Estas coplas semilitúrgicas siguen vivas, emparentadas a la fiesta de las ánimas, en Orce, con una melodía casi idéntica a las que se cantan en la murciana Yecla, lo que indica una transmisión cultural directa entre ambas localidades. Por su parte, en la Alpujarra se siguen cantando en Cádiar, Ugíjar, Cherín y Mecina Alfahar, revitalizadas en los últimos años gracias a los concursos de cante y cuerda que se vienen celebrando en esta comarca.


 
 

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