domingo, 26 de abril de 2015

"Las rogativas entre el Stmo. Cristo de los Méndez y la Virgen de la Piedad"

El inicio de las rogativas con la Virgen de la Piedad lo encontramos en un testamento, en este caso es de Doña María de Ávalos (A.P.N.Gr., Escribano Matías de Vílchez, año 1580, fols. 134-136v.):

“...mi ultima boluntad es que la vuelta de Santa Maria de la Piedad a su combento, mando sacar al Xristo de la capilla de que somos pattonos para que intercedan por la lluvia...”


También hay que aclarar, que había varios litigios contra el abad de este tiempo, Don Pedro de Vargas. Sería para 1644, el primer año que se acompañe en las rogativas, tal como afirma Magaña, sería bajo el abad Matute (desconocemos si la época de Vargas hubo tal hecho). Y luego continúo con el propio Don Antonio, propiamente documentado, porque en su testamento también es cofrade de la Piedad, como su abuela Doña María.

La primera referencia escrita que se tiene de una rogativa a la Piedad por falta de agua está fechada el 7 de abril de 1627, como comenta fray Juan Barroso. Debemos de tener en cuenta que estas rogativas por falta de agua se hacían en presencia del Stmo. Cristo de los Méndez en la Plaza Mayor, al menos, desde el año 1645, según nos informa Don Luis Magaña Visbal:

“…en tiempos del abad don Diego Matute de Peñafiel Contreras. Se hizo por primera vez o por lo menos es la primera vez que se menciona, la ceremonia de sacar a la puerta de la iglesia mayor al regreso de las rogativas la imagen del Cristo que llaman de los Méndez, así denominado por ser patronos de su capilla y culto los ilustres bastetanos de apellido Méndez Pardo. La imagen era de una gran belleza artística y muy notable, además, por la leyenda de su origen.”

Otro aspecto a tener en cuenta es que el ritual de las rogativas lo tenemos descrito minuciosamente en el manuscrito del padre Barroso (1744) y nos dice lo siguiente: 

“El viernes penúltimo de abril, en que comienzan las fiestas de los labradores, a la hora de costumbre se bajará la imagen de Nuestra Señora de su camarín, para ponerla en andas, dándose entre tanto los repliques acostumbrados (los que se darán siempre que se suba o baje al camarín). Al día siguiente por la tarde, al terminar el coro de la Colegiata, subirá el clero de la Mayor con Cruz alzada y ornamentos morados para bajarla procesionalmente a esta iglesia, donde permanecerá hasta el domingo último de dicho mes, haciéndole en esos días rogativas por la mañana después de la misa conventual, y Salve y Letanía por la tarde después del Coro, y demás cultos que desde tiempo inmemorial se le dedican. El domingo último, se organizará solemne procesión general de rogativa presidida por el clero de la Colegiata, con asistencia de las Parroquias, Corporación Municipal bajo mazas, y de todas las Hermandades y Cofradías de nuestra ciudad. Al llegar la procesión a la Plaza Mayor, se sacará al atrio de la iglesia, otros dicen hasta la propia verja, el Stmo. Cristo de los Méndez, y volviendo hacia Él la imagen y arrodillándose el clero y el pueblo se entonará solemne rogativa “ad petendam pluviam”, mientras se toca la campana de la Colegiata. Terminada la ceremonia continúa la procesión, encaminándose al Santuario de la Stma. Virgen, donde se canta a la llegada una Salve solemne, regresando el clero en igual forma a su Iglesia. Si ese domingo último de abril lloviese, se aplazará la procesión al domingo inmediato siguiente, y así sucesivamente sin que pueda ésta verificarse en ningún día entre semana, aunque lo hubiere festivo, continuándose los cultos en la Colegiata en igual forma que la primera semana”.

A finales de este siglo (1693) hay un pleito grande entre el cabildo de la colegiata vs. frailes mercedarios:

“que este cabildo. De ninguna forma y por ningún motivo vaia al convento de la Merzed ni sus frailes prediquen en esta Iglesia y que el Señor Provisor recoja los dichos frailes a su convento por estar de asiento en muchos lugares y que la última Missa del Novenario comenzado no se diga en dicho y se haga en el Santo Domingo, y que al fin se haga procesión con la religiosísima Imagen del Santo Christo de esta Iglesia y se avise a la Ciudad de esta determinación en virtud de los desaires y falta de respeto que ha tenido este Cabildo yendo en procesión a su convento el Padre Comendador y sus Frailes”. 

Finalmente el pleito se resuelve en 1798 a favor de la Colegiata. Este pleito fue iniciado en 1766, entre los protagonistas aparte de demandante y demandado, aparece el Cabildo Municipal y el Obispo de Guadix-Baza:

“…Si bien nuestra imagen [se refiere a la Virgen de la Piedad] no fue la única procesionada para rogar al cielo, pues también se sacaba al Santo Cristo de la Iglesia Mayor - conocido popularmente como “de los Méndez”- y a la Virgen de los Dolores, entre otras…”

Por tanto, durante toda la Edad Moderna, serían ocho rogativas del Cristo, y todas ellas en el siglo XVII. Sería la segunda Imagen, por detrás de la Piedad, en las diferentes celebraciones religiosas.

Juan  Manuel Román Domene
Miembro asociado del CEMIX
Miembro numérico del Centro de Estudios Padre Suárez de Guadix

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