miércoles, 19 de noviembre de 2014

Obituario a D. Antonio Luis Cortés Peña, prof. de Historia de la Iglesia

Por Juan Antonio Díaz Sánchez

Hoy, día 19 de noviembre de 2014, a media mañana, he recibido la llamada de uno de mis mejores amigos de Granada, su voz quebrada me ha hecho intuir que algo triste había sucedido, y efectivamente, por desgracia mis intuiciones eran ciertas. Mi amigo me ha llamado para informarme del fallecimiento de don Antonio Luis Cortés Peña.


Éste fue profesor mío –de los mejores que he tenido− cuando estudié la carrera y el doctorado. Profesor Titular del Departamento de Historia Moderna de la Universidad de Granada e investigador incansable sobre la Historia de la Iglesia y Sociedad en la Edad Moderna, con especial atención al área geográfica que componía el antiguo Reino de Granada. 

Por supuesto, no se trata en estas líneas de desgranar su vasta producción científica e investigadora, entre otras cosas, porque sería imposible. Sólo destacaremos que era un verdadero especialista sobre la Historia de la Iglesia en la Andalucía Moderna, con su tesis doctoral “La política religiosa de Carlos III y las Órdenes Mendicantes”. Él fue quien comenzó a estudiar la religiosidad popular en Baza, podemos decir que fue el primero, con sus dos trabajos: “Religiosidad popular y conflicto: un ejemplo bastetano” y “Dos siglos de rogativas en Baza (1568-1768)”. Gracias a él y a la colaboración de otros profesores como don Miguel Luis López-Guadalupe Muñoz y don Antonio Lara Ramos, estudios que versaban sobre la religiosidad popular en Baza comenzaron a ver la luz del día, bajo firmas como las de don Francisco Tristán García y doña María Soledad Lázaro Damas, ambos investigadores incansables sobre la historia de la ciudad y tierra de Baza.

Un magnífico profesor y una extraordinaria persona. Siempre recordaré como nos recibía con una sonrisa en la cara. Con sus bromas siempre nos solía arrancar sonrisas y alegrarnos la mañana a todos sus alumnos. De trato sencillo, cercano y afable, siempre recordaré sus clases, y, cómo no, todo lo que aprendimos aquellas personas que tuvimos la suerte de ser sus discípulos. He subtitulado este obituario con la frase “maestro de maestros” y lo era, realmente, lo era. Muchos descubrimos nuestra vocación investigadora y docente, en parte, gracias a él, por lo que siempre le estaremos eternamente agradecidos.

Descanse en Paz mi buen profesor, Antonio Luis Cortés Peña.


Juan Antonio DÍAZ SÁNCHEZ
(Centro de Estudios Históricos de Granada y su Reino)




0 Comentarios:


¡¿Te gusta este blog?!